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RUTA
VILAVENUT
El recorrido, comienza con una pequeña
charla e iniciación que indica los puntos
básicos de la equitación y las
recomendaciones de seguridad. Nos
equiparemos y realizaremos unas pequeñas
prácticas en el picadero. La excursión
comienza en nuestro centro de Serinyá, y nos
dirigimos hacia el Pla de Martís. Allí
estamos en la primera parte característica
del recorrido, donde el horizonte abierto
nos muestra los Pirineos y las estribaciones
Pre-pirenaicas, que se escalonan en altura,
con los valles ascendentes en una multitud
de grises y pardos.
El Pla de Martís, resulta sorprendentemente
llano. Espacio declarado de interés
ecológico por la abundancia de aves y fauna
que acoge. Al llegar al cruce del arroyo,
tomamos el camino que ocupa su lecho, para
adentrarnos entre amplios campos de cultivo
hasta llegar a los cuatro términos. Punto
peculiar, a la orilla de la riera, donde
confluyen los términos municipales de
Serinyá, Fontcoberta, Esponella y Porqueres,
que está señalado por una bonita estatua de
motivo religioso. Seguimos la riera, que
nace a poca distancia del punto donde nos
encontramos en un lago estacional. Seguimos
su curso hasta llegar al puente y el
cruceiro románico que nos sorprenden con la
estampa de su inesperada belleza. En caso de
coincidir con una estación de lluvias, y
corra agua por la riera, podremos contemplar
el salto de Espolla. Una catarata con un
desnivel realmente espectacular cuando cae
el agua. Subiremos en este punto en
dirección de Vilavenut, y en las curvas del
ascenso, contemplamos en su magnitud la
belleza del Pla. A partir de aquí hemos
entrado en la zona de montículos dónde el
camino alterna campos y bosques.
Tras atravesar un par de masías llegaremos a
Vilavenut donde comeremos. Vilavenut es un
pequeño pueblo con un casco urbano de 40
vecinos, dedicados a la agricultura, y una
organización urbanística muy bonita. Después
de comer, volvemos sobre nuestros pasos y
tras el camino de alameda, nos desviamos a
la izquierda, a través de monte bajo y
hondonadas, para salir a la altura de los
mazos de Melianta. Atravesamos la
urbanización de Melianta, y llegaremos a la
orilla del lago d'Espollá, espacio natural
protegido. Este lago estacional, resulta tan
atractivo cuando está cubierto de agua, como
con la tupida pradera que lo cubre cuando
está desecado. Tras bordearlo en caso que
contenga agua, como atravesarlo si está
desecado, tomamos el camino del refugio.
Este camino nos lleva a la altura de una
zona de bunquers antiaéreos, que nos
recuerdan la época en la que aquí existía un
aeródromo militar. Por un camino recto como
trazado a tira líneas, llegamos a la entrada
de Serinyá, donde varias masías al estilo
más catalán, nos llevan a un ligera bajada
entre un centenario robledal, hasta llegar
al final de nuestra ruta, y nos despedimos
con un hasta muy pronto. |