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RUTA MAS
SALVANERA 3 DIAS
PRIMER DIA
Ruta ecuestre a los Pirineos. Partimos desde
Equinatur, situada en Serinyà, a 3 Km del
lago de Banyoles, justo bajo la montaña de
Mare de Deu del Mont. Primera estribación
pirenaica.
Los pirineos nos invitan con su
majestuosidad y belleza a adentrarnos en
ellos. Y nos resulta muy sencillo. A los
vente metros de Equinatur, nos encontramos
en medio del primer valle, en dirección al
río Ser.
Un espeso y centenario bosque de encinas,
con un bajo bosque de bruc e hierba,
desciende por las rocas calcáreas, que en
sus numerosas cavidades albergaros allá por
el paleolítico a los habitantes más antiguos
conocidos en la península, y que hacen de
Serinyà un lugar de los más importantes en
cuanto a retos prehistóricos se refiere. Al
cabo de 1 Km., hemos llegado al río Ser. Una
vegetación típicamente de rivera nos delata
en la espesura del encinar el curso del río
por el contraste de verdes que produce la
diferente vegetación.En la medida que nos
adentramos en la alameda, cambian por
completo los sonidos. Las chicharras, cucos,
grajos, y gracejos, dan paso a las ranas
pardales, jilgueros, y el sonido del
río.Atravesaremos el río junto a una zona de
bañeras, y el agua cristalina nos permite
elegir a cuanta profundidad nos queremos
adentrar. Una subida sinuosa nos asciende
hasta un campo de pastos y silencio.Al cabo
de 200 metros habremos llegado al camino de
la Central de Serinyà. Lo tomaremos en
dirección oeste, para acabar de ascender el
turó desde el cual, divisaremos todo el
valle y Serinyà al fondo.
En este momento giraremos hacia el Norte, y
comenzaremos el descenso por un sendero en
constante pugna con la maleza, hacia la
reserva natural del Fluvià.
El descenso resulta cada vez más
pronunciado, poniendo a prueba la destreza
de jinetes, amazonas y caballos. Estos
últimos perfectamente adaptados a estos
parajes que recorren a diario.Lo inaccesible
del camino ha valido la pena. Habremos
llegado a una alameda en gran parte, y según
la estación, inundada por las aguas del río
Fluvià, en donde la multitud de rastros
delatan la abundante vida salvaje de la
zona. Saldremos de la alameda para seguir el
curso del río Fluvià, hasta un punto en el
que su caudaloso cauce nos permite
atravesarlo.
Levantando los pies quien quiera evitar
mojarse, atravesamos el río, con el regalo
de las numerosas aves acuáticas alejándose,
ya que es una zona de descanso de multitud
de aves acuáticas migratorias y otras
sedentarias.Un extenso hierbazal camufla en
sendero que por la otra orilla nos llevará
al extremo norte del parque. En la medida
que nos separamos, la hierba es más corta, y
ahora, una suave y extensa pradera nos
invita a galopar.
Comenzamos a subir la otra rivera del Fluviá,
cruzamos el camino de Besalú y nos dirigimos
hacia Dosquers: Unas casas, unas granjas y
unos campos de cultivo, que ocupan lo alto
de un pequeño cerro. A los pocos metros
descenderemos hacia la Riera de Maià, y
serpenteando el camino, llegaremos hasta la
urbanización del Molí de Llorenç. Cruzaremos
la carretera de Figueres, y al fondo
tendremos Maià de Montcal. Una suave
ascensión a la falda de la montaña Mare de
Deu del Mont, y del monte del Montcal, nos
lleva hasta el pueblo de Maià. Recorreremos
las angostas y escasas calles del pueblo,
pasaremos por su plaza e iglesia, para parar
en uno de sus restaurantes para hacer el
primer descanso. En este momento llevamos
alrededor de 90 minutos de monta, y la ahora
de descanso, con un almuerzo y unos
estiramientos, nos facilitarán bastante el
resto de la ruta.
A la tarde bodearemos el Montcal para entrar
en su falda a la vista de todo el valle del
Fluvià, hasta el mar. Nos adentraremos e el
bosques, y al inicio del término de Beuda,
llegaremos a Mas Sanvanera, donde
pernoctaremos
SEGUNDO DIA
Comenzamos el segundo día bajando hasta Maiá
de Montcal en dirección de Lladó. Saldremos
de Maià por franqueados por una de sus
calles y a los 200 metros estaremos en medio
de los campos de cultivo, diferentes
huertos, masías y los canales de riego de la
riera de Segueró.
A la altura de la ermita de Santa Lluca, nos
encontraremos un cruce, donde seguiremos
hacia el molí de la Serrea d'en Bosc,
subiremos el turó de Ca l'alzina, y
seguiremos porel sendero en dirección este
atravesaremos la pequeña estribación de
Serra de la creu, en unos pequeños y
frondodos valles has ta llegar a la riera de
Sant Jaume, seguiremos su curso, hasta
llegaral Pla de Can Roure,y junto a la lka
masía de Mas Noguer llegaremos hasta Lladó.
En Lladó comeremos, y las dos horas de
descanso nos vendrán muy bien para recuperar
un poco el tono vital. Ahora estamos a punto
de abordar por la tarde el regreso a Mas
Salvanera.
TERCER DIA
Alrededor de las 9 de la mañana comenzaremos
a prepararnos para acometer el segundo día.
Un suave paseo, un buen desayuno, y a las 10
prepararemos nuestros caballos, para
continuar el camino hasta Palera, tomaremos
los senderos en descenso hasta llegar al
pueblo Medieval de Besalú. Comenremos en el
restaurante, y tras una visita al pueblo,
con su característico puente, calles,
iglesias y murallas, continuaremos nuestra
ruta.
Atravesamos la explanada del puente, entre
la curiosa mirada de todos los turistas que
a todas horas visitan Besalú, y ascendemos
hacia el otro flanco de la cuenca. A los
pocos metros, de nuevo nos acompaña por el
lado derecho el bosque de encina, y a la
izquierda se nos abre más y más a medida que
subimos de cota, toda la cuenca del Fluviá.
hasta el mar. Al contemplar este paisaje te
das cuenta que el verde es un color
indefinido con miles de matices.
Podremos ver todo el camino recorrido a
vista de pájaro, y nos asombraremos a
nosotros mismos de todo lo que hemos sido
capaces de cabalgar. Entramos en un camino
asfaltado, y aunque en realidad es el acceso
para el restaurante donde inmediatamente
comeremos, respetaremos todas las normas de
seguridad que en la charla de iniciación
hemos aprendido. En cinco minutos de
adentrarnos en el corazón de la montaña,
hemos llegado a el Hostal Condal. Una muy
merecida comida nos espera. Estamos en medio
de una impresionante frondosidad, donde el
bosque se nos presume impenetrable, excepto
para la abundante fauna salvaje. Ahora todo
el grupo ya está compenetrado, y con la
comida nos ha reconfortado. Una tranquila
sobremesa, un suave paseo por las
instalaciones, y de nuevo a lomos de nuestro
compañero de aventura. Descendemos por un
pequeño sendero, franqueando varias tierras
de cultivo y varios arroyos, y tras una
considerable subida, nos encontramos en
medio de montañas. Segamos el camino, y de
pronto se abre el horizonte en La Bruguera,
una bonita finca donde crían caballos, para
bajar a la altura del Ser, a la altura de
Can Illa. Atravesamos el río y seguiremos el
camino hasta Serinyà, donde culminará un día
inolvidable, en el que habremos hecho seguro
buenos amigos, habremos descubierto unos
parajes preciosos y nos habremos enriquecido
seguro, también un poco nosotros mismos. |